domingo, 28 de agosto de 2011

LOS PECES Y LOS PESCADOS


LOS PECES Y LOS PESCADOS

Algunos apuntes sobre lo ocurrido en la presentación de la novena plaqueta de Peces del Desierto.


Hoy fui a la presentación de la plaqueta número nueve de Peces del Desierto. Desde la primera, Peces se ha plantado como un suceso. Empezando por la convocatoria, siempre multitudinaria. Hoy, Bruno Di Benedetto, uno de los convocados, sacó fotos. “Si no, no me van a creer que vino tanta gente a escuchar poesía” Dijo, entre serio y en broma. No era broma, fue mas gente de la habitual, al menos para los eventos donde es posible pasar lista y anotar a los de siempre. Y gente diversa. No es fácil reconocer “el palo” en el que uno se anota. Hay cabeceos y relojeadas seguidos de cuchicheos de reconocimiento. En general sorpresa: ¡Mirá vos! Lo concreto es que pueden verse personas de variadas referencias escuchando atentamente poesía. También esa “atmósfera” que se expande desde Tani* y se recoge en Andy*, pasando por la Abuela y los otros peces. Y las madres correteando niños que no saben si molestan o son parte de una performance de poesía concreta. Nada impediría que la abuela participe de una y nos recomiende sus empanadas. El mismísimo Haroldo de Campos lo aprobaría. Hay una ¿impronta? que mezcla cosas como el video, grupos musicales - también diversos - dibujos, diseño y gente. Todo eso con cierto descuido, especialmente por las formas canonizadas que dicen qué va con qué; festejo por la producción apaciguando la critica para cuando las cosas mejoren. Y cierto clima de “resistencia”. Eso me parecía la clave de su popularidad.

Sin embargo hoy LO POPULAR vino a la reunión y - suerte que estaba- tuve la oportunidad de presenciar una anécdota deliciosa, que va a contarse cuando se haga la historia de los peces.














Miraba de reojo, cuando a mi derecha me llamó la atención una figura. No pude reconocerla de inmediato. ¿Rubén Patagonia ahí? Me sorprendió, primero gratamente y luego me dejé llevar por los recelos, como siempre. Sumé su presencia a la de otros poetas que también han venido a ver que es esto de los peces. Hoy, sin ir más lejos había varios, de los llamados poetas de la identidad. Supuse que el fenómeno se estaba extendiendo lo suficiente como para traspasar algunas capas impermeables.

Y de pronto ya no estaba Rubén Patagonia. Pensé que había obtenido su respuesta un poco anticipadamente y se había ido. Pero no, sobre el final, y al abrirse el espacio de intercambio, oí la voz de Rubén a mis espaldas. Parado en el fondo del salón, como para irse, pero enfrentado al estrado, habló y dijo: que todo muy bonito, pero que esa poesía era muy individualista, que habiendo ahí nomás - y señaló al costado - hermanos que sufren, no le parecía el camino, y que ahí no estaba la realidad. Creo que dio a entender que había otra poesía. - No se si conocerán aca a Marcelo Berbel, pero una vez un poeta le llevó setenta poemas; el los leyó y luego le dijo al poeta: “tengo escritos miles de temas, pero no se si tengo un poema que sea mío” Mi memoria no me ayuda a reconstruir lo ocurrido. Pero entendí que Marcelo Berbel se consideraba a si mismo la voz de otros y desde ahí podía decir que ningún tema era suyo.

Para terminar su lección, porque se trató de una lección, recitó un poema del mismo Berbel que parodia al himno nacional. Su recitado fue impactante: esa voz grave, desprolija, su porte, todo ello desde el fondo del salón, aleccionando a un grupo de poetas, ¡que un minuto antes habían reivindicado a los surrealistas franceses! Fue un regalo.



















Si bien no puedo reconstruir el poema de Berbel, lo busque en Internet (http://www.youtube.com/watch?v=kdabT25hHZI&feature=related) En un recital de Casquín, ante miles de personas, y con toda la pompa del espectáculo, Rubén da clase de POPULAR, identificado a la verdad y convertido en voz de los que sufren, todo ello en el altar mayor del mercado del folklore:

Oíd que dicen

del gran pueblo argentino,

los unidos que no son de aca.

Como piensan los libres del mundo

cuando hablamos de la libertad.

Sientan mortales de las provincias pobres

como se oyen

temblores de paz.

Y entre el trono

y el grito sagrado

los sollozos de la libertad.

Sean eternos los ensueños

que supieron conseguir,

y salud por los laureles

que resecos,

dejamos morir.

O juremos...

por que es la verdad

ser esclavos

¡de la libertad!

Se produjo un silencio espeso, y en mi cabeza bullían algunas respuestas posibles, mientras trataba de no perderme nada. En ese momento, Maritza Kusanovic, pidió la palabra y mirando de costado y mordiendo cada sílaba, cada silencio, dijo:

Oíd / mortal

es el grito…”

Soy deste lado

donde no nube el sol

y las muelas caen

la piel no cierra

Le dicen país al lugar del brillo

no a la zona agonizante

Soy de un territorio

más allá de las líneas/

y las coronas/ y las flores/

y los cementerios abiertos

Le dicen gente/a los obedientes

no a los resucitados/del miedo/

Este es mi tercer día

en el costado del mundo/

en la herida del común/

en el contraste del nosotros/

Soy el plural negado en

la mesa tres veces al día/

Soy el otro hijo

el padre no es mío

Rubén se dio por aludido, dijo que seguramente eso era una respuesta a lo que él habia dicho, y que era una opinión, nada más. Creo que se fue. Tal vez se malogró un encuentro, tal vez “lo nuestro” sea así nomás. Pero fue una suerte haber estado. (Com.Riv. 28/8/11)

* Tani. Luciana Mellado, Andy. Jorge Maldonado, directores de Peces del Desierto.

"Tito y las mañas" Dibujo, 24x 32, lápiz aguada y texto.

"Tito y las huellas" Dibujo, 24x32, lápiz aguada y texto.

2 comentarios:

  1. Estimado Tuñón, me alegra que haya hecho resonar este tema de la autoexclusión a la que creo se someten ciertos representantes de la voz de la tierra. Estuve allí y la respuesta de Maritza fue maravillosa y no se necesitó nada más. Además conociendo a Tani y a Andy y su don de gentes fue momentáneamente ingrata la situación pero es bueno porque permite conocer variadas opiniones. Los peces siempre adelante. Noemí Guerrero.

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  2. Gracias Noemí. me pareció un momento ejemplar de las tensiones que encontramos en la cultura. Y Peces es un fenomeno digno de ser estudiado. La polémica entre el mercado y las estéticas que venden (aún la de ser la voz de los excluidos) se encuentran con esa pardoja: el mercado solo legitima lo que vende, pero al mismo tiempo socaba la legitimidad de lo hecho. De ahí que a veces se busque legitimidad en otros lados mas alejados del mercado. Es en ese punto que Peces se convierte en un fenómeno interesante. Más aún porque su eje está puesto en la poesía "de autor". Esa que Rubén Patagonia calificaba de individualista. Esta polémica es un clásico, pero sigue dando leche. Está muy bien.

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